viernes, 27 de agosto de 2010

Dictarán en Cuba taller de formación documental para indígenas wayuu


Con el objetivo de capacitar a los indígenas wayuu en la realización de documentales, así como incentivar el talento indígena para la construcción y elaboración de sus historias en imágenes y sonidos, la escuela Internacional de cine y televisión San Antonio de los Baños, ubicada en Cuba dictará el primer taller para la realización de documentales.

Este taller estará dirigido a indígenas wayuu de Venezuela y Colombia para que participen en este primer encuentro que se realizará durante tres semanas del mes de noviembre de 2010 en Cuba. Esta iniciativa forma parte de una de las propuestas hechas por Leiqui Uriana, cineasta wayuu que actualmente cursa estudios en la escuela internacional de cine y televisión San Antonio de los Baños.

Leiqui Uriana ha participado en varias producciones audiovisuales nacionales e internacionales que reflejan la realidad de los pueblos indígenas, es por ello que ella misma explicó que esta iniciativa surge de la necesidad del pueblo, "la formación para la producción audiovisual es una gran herramientas para que las mismas comunidades cuenten sus historias y este taller es una gran oportunidad". 

Para participar en este taller es necesario que una organización postule a un candidato para participar en el taller, la organización debe realizar una carta en la que declare que ha gestionado los recursos de sus postulados para el pasaje aéreo hacia Cuba, así como la documentación necesaria para la salida de su país, pasaporte y visa. La escuela se hace cargo de los gastos de transporte interno en Cuba y de los gastos de alojamiento y comida. 

Uriana informó que otros de los requisitos es llenar la planilla de postulación, presentar una hoja de vida o resumen curricular, no es necesario que el postulado haya tenido alguna experiencia en la realización audiovisual, pero si debe tener interés en el mismo, para mayor información pueden escribir al correo electrónico: leicaruh@gmail.com, sin embargo también resaltó que "este taller está dirigido a mujeres indígenas, aunque se podría hacer la excepción con algunos hombres, pero se prefiere que las organizaciones o comunidades postulen mujeres."


Fuente: Periódico Wayuunaiki
Fotografía internet:colombiaenimagenes2.blog.terra.com.co
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Colombia: “que se callen las armas, para que hable la mujer”.



Creemos que otro mundo es posible
[ 08/22/2010] [ ] [ Autor: Ilse Navia y Alicia Valencia de la Escuela de Comunicación del norte del Cauca ]

FotoYolanda Becerra, de la Organización Femenina Popular, abrió el encuentro con las siguientes palabras "que se callen las armas, para que hable la mujer". En esta intervención las personas participantes aplaudieron y gritaron consignas referentes a los movimientos sociales "queremos chicha, queremos maíz, multinacionales fuera del país". 





Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización
Barrancabermeja





Este 21 de agosto del 2010, se dio inicio al Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la militarización, en Barrancabermeja, Magdalena Medio, con una participación de 2500 personas entre ellas la mayoría mujeres. Las delegaciones participantes son: el CRIC, ACIN, Organización Femenina Popular, Mujeres de Negro de España, Federación Campesina de Nariño, Resguardo indígena Eperara siapidaara, Proceso de Comunidades Negras, Convergencia de los Pueblos y Movimientos de las Américas, Movimiento Social de Mujeres Contra la Guerra y la Paz, Marcha Mundial de la Paz, entre otras organizaciones.


Yolanda Becerra, de la Organización Femenina Popular, abrió el encuentro con las siguientes palabras "que se callen las armas, para que hable la mujer". En esta intervención las personas participantes aplaudieron y gritaron consignas referentes a los movimientos sociales "queremos chicha, queremos maíz, multinacionales fuera del país". 


La investigadora de la Base Militar de Palanqueros, Laura Gil, parte de su intervención resalto que "En La Dorada Caldas el reclutamiento de jovencitas para formar prostíbulos, prepagos por catálogos y vía internet es una problemática que se vive a diario".


Ana Manuela Ochoa, de la ONIC, cuenta la gran preocupación que hay sobre la extinción de los Pueblos Indígenas e invita a luchar por la pervivencia por la dignidad de todas y todos.
Mari Cruz Rentería, de las Comunidades Negras, mencionó estas palabras "resistir no es aguantar, se deben hacer lazos de hermandad para posicionarse frente a la lucha y conquista del territorio."


Piedad Córdoba, propuso que "la mejor manera de salir de la guerra es el diálogo porque la guerra sea ha hecho para quedarse con las riquezas y las regalías por parte de las multinacionales."


Estas fueron algunas de las palabras de las representaciones de mujeres, la gente no dejó de aplaudir y gritar "las mujeres no parimos hijos para la guerra si no para la pervivencia". 


Después de un almuerzo comunitario la gente continuó con el trabajo por mesas.
Se conformaron 15 grupos, integrados por diferentes delegaciones donde trabajaron tres preguntas amplias:


¿Qué experiencias de resistencia es importante resaltar, conocer y compartir?
¿Qué otras violaciones de los Derechos Humanos sufren las mujeres en sus territorios?
¿Qué acciones se pueden hacer frente a estas problemáticas?

Las comisiones de trabajo se conformaron con grandes grupos de personas y entre estas se discutieron las violaciones que sufrimos a diario las mujeres:


La explotación de las mujeres por parte de sus parejas conyugales, los esfuerzos que hace la mujer a diario y que no es reconocida por la sociedad, también la mujer ha perdido su cosmovisión y su cultura, al final se hace una pequeña síntesis en la comisión seis.
Sensibilizar a la familia sobre el respeto a los derechos de la mujer como madre educadora y guía de sus hijos.


Tener derecho a la tierra porque en las comunidades indígenas la tierra va ligada a la mujer y trabajar por la soberanía alimentaria.


Que la economía propia de la mujer sea valorada por todos para que haya igualdad de derechos laborales.


La mujer tiene derecho a la sana recreación porque siempre está haciendo oficios domésticos y está dedicada al hogar, necesita espacios para ella y que se dedique tiempo.
Trabajar, capacitar, orientar y hacer círculos de solidaridad con las mujeres que se encuentran en conflicto.


El trabajo en comisiones se terminó a las 6 pm y se procedió a seguir con la marcha de la luz.


En horas de la noche la marcha de la luz, salió del Antiguo Comisariato, en la marcha de la luz, de la resistencia de la memoria y la soberanía. Las delegaciones de las diferentes organizaciones, llevaron flores, velas, pasacalles y música. También la gente caminó con dos piedras en las manos,  en las cuales  iban escritos los nombres de las personas víctimas de esta guerra.


Durante todo el recorrido intervinieron dos grupos musicales: uno de la universidad industrial de Santander y el otro del grupo juvenil del  norte del Cauca, también gritaron consignas entre estas "No a las multinacionales, si a la educación y a los hospitales'' y "No nos da la gana ser una colonia Norte americana, si nos da la gana  ser una Colombia libre y soberana''.


El recorrido finalizó en el parque de La Vida, sitio donde se concentraron para escuchar las intervenciones de las lideresas como fueron: Marisa Revilla, representante de la región de las Américas expresó "Somos la voz de las compañeras que dicen no a la militarización y si a la paz". Luego siguió la intervención de la representante del CRIC y después continuó Irene del sur de Bolívar, representante de la asociación campesina.


Para finalizar esta marcha de la luz, se procedió a sembrar las piedras para hacer un monumento simbólico, que representa  a todas las mujeres y hombres caídos en el conflicto armado. Colocaron  sobre ellas  las flores y las velas encendidas en señal de vida y en memoria de ellas.


''estados unidos no, estamos unidos si''  

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lunes, 23 de agosto de 2010

El despertar Rapa Nui

En un mes, una decena de familias de Rapa Nui, Isla de Pascua, han ocupado 35 terrenos, la mayoría fiscales, exigiendo su devolución y generándole al gobierno de Sebastian Piñera un escenario similar al del País Mapuche. ¿Quiénes son? ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar? ¿Cuáles son sus historias?

FRANCISCO TORREALBA  -  HANGA ROA, ISLA DE PASCUA  - 22 / 08 / 10


"Nua, ya es hora". La madrugada del 27 de julio, Mutta Heronui Hey Tuki entró a la pieza de su tía abuela, Ana Lola Tuki, de 84 años, y la despertó. Se subieron a su camioneta y recorrieron en sólo dos minutos las pocas cuadras que hay entre su casa y la oficina del Ministerio de Bienes Nacionales en el centro de Hanga Roa, la capital de Rapa Nui o Isla de Pascua. Al frente, los carabineros que custodiaban la Gobernación cambiaban la guardia. No pudieron ver como Mutta y su anciana acompañante entraron a la pequeña oficina de madera. De una patada Mutta abrió la puerta, rápidamente entró frazadas, colchones, comida y una imagen de la virgen. Llegaban para quedarse.

Con la luz del sol, el resto de los cerca de 4 mil habitantes de la isla vio como en el portón de Bienes Nacionales flameaba una pequeña bandera de Rapa Nui, símbolo de las tomas u ocupaciones y que hoy, a casi un mes, se agitan con fuerza en unos 35 terrenos a lo largo de toda la isla. Museos, las oficinas del BancoEstado, de Entel, la Municipalidad, el Registro Civil, dependencias del Ministerio de Obras Públicas, Sernatur, Extranjería, casas particulares, el lujoso Hotel Hanga Roa y hasta en la pista de aterrizaje del aeropuerto Mataveri cuelgan banderas con leyendas que exigen la devolución de los terrenos.

Mutta Hey dice que venía preparándose hace años para esto. Que se aburrió de los abusos del continente y que quiere recuperar para su bisabuela los terrenos que alguna vez fueron de su tatarabuelo Tuko Tuki, el fallecido patriarca del clan. "El Gobierno chileno siempre nos ha discriminado. Dicen que somos ignorantes, que somos flojos, que somos indios. Bueno, nos aburrimos de eso, si ahora quieren conversar que vengan para acá, que den la cara",  dice Hey en una de las oficinas donde funcionaba la repartición gubernamental y que ahora es un improvisado dormitorio.

Una cuadra más allá de la ocupación de Hey, están los Riroroco Pakarati. Ellos se tomaron una de las plazas del barrio cívico de Hanga Roa. Tai, la vocera del clan, cuenta que sólo tres horas se demoraron en levantar la cabaña que los protege de las intermitentes, pero intensas lluvias que por estos días hay en la isla. Con el busto de Policarpo Toro -el marino que en 1888 anexó la isla a Chile- que adorna la plaza detrás suyo, Tai Riroroco simplifica todo. " A esta altura estoy esperando que me desalojen. Yo sé que una vez más no nos van a escuchar. Pero si nos desalojan, vamos a usar la fuerza. Yo estoy dispuesta a morir por mi tierra", señala enfática.

La revuelta tiene completamente agitada la apacible vida en la isla. En un mes han viajado tres subsecretarios, el intendente de Valparaíso -región de la cual depende administrativamente Rapa Nui-, renunció el gobernador Pedro Edmunds, se reforzó el contingente de carabineros y, según autoridades locales, se han cancelado algunas reservaciones de turistas extranjeros, los que en todo caso, más allá de sorprenderse con las banderas, casi no se dan por enterados de lo que ocurre.

Lo que más preocupa, como lo reconoce el gobernador interino Jaime Miranda, es el nivel de coordinación que han mostrado las distintas familias y que anticipa una difícil y lenta resolución del conflicto. Por ejemplo, cada vez que aumenta el número de carabineros cerca de algunos terrenos ocupados, inmediatamente los isleños se comunican por radio o celular y a los segundos aparecen cuatro o cinco camionetas con, al menos, seis hombres y un par más a caballo con tenida militar y bototos, personajes que los rapanui conocen como Yorgos. No hay violencia, ni siquiera un cruce de palabras, pero el silencio lo dice todo.

Miranda aporta otro antecedente. Dice que han detectado al menos dos miembros de las tomas que habrían estado en la zona mapuche y que habrían replicado en la isla algunas tácticas para la ocupación de terrenos. "Incluso no descartamos -dice Miranda- la presencia de activistas". "Lo que pasa acá es más simple: primera vez en nuestra historia que los isleños nos unimos", dice Hey, descartando ayuda desde la Araucanía, mientras al frente, en la plaza de la Gobernación, se comienzan a reunir los miembros del Parlamento de Rapa Nui.

"Zona cero"


"Para el conocimiento internacional, Rapa Nui jamás entregó ni cedió la soberanía a Chile". Escrito con pintura negra en una pizarra blanca, el cartel aparece en la calle Atamu Tekena, la principal de la isla y paso obligado de los cerca de 60 mil turistas que llegan cada año a conocer los moáis. El letrero está al costado de la sede del autoproclamado y autoconvocado Parlamento de Rapa Nui, instancia formada en 2009 por miembros de algunos de los principales clanes de la isla.

Por estos días, eso sí, la sede está vacía. El centro de operaciones está en la plaza de la Gobernación, que tienen tomada desde el 16 de abril, cuando, a diferencia de las demás ocupaciones, llegaron para exigir cambios en el estatuto administrativo de la isla y aumentar el control migratorio. Como ahí mismo hay otras tomas y está la de Mutta Hey, que fue la que impulsó a las demás familias a hacer lo mismo, los isleños del continente llaman al lugar la "Zona cero".

Es allí donde, mientras dos DVD tocan música anglo de los 60 en dos televisores distintos -uno de ellos LCD-, Leviante Araki, presidente del Parlamento Rapa Nui, termina de enrollar un cigarrillo de marihuana. Se sienta en una silla de plástico roja con el logo de Coca Cola. Viste pantalones de camuflaje, una chaqueta verde y luce una larga barba. Se hace acompañar por su ministro de Tierras y Colonización, Santiago Tepano, todo un prócer en Pascua, ya que es hijo de Juan Tepano, el último cacique de la isla. También está Inés Teave, vicepresidenta del Parlamento, además de un miembro de la Comisión de Justicia, al que no le agradan los continentales, así es que se sube a su moto y se va.

Araki asegura estar en sus terrenos, los de sus antepasados. Para ser más preciso, los de su abuelo Tuko Tuki. No habla, más bien grita. A un costado, una cocinilla con una tetera tiznada como un carbón hierve a más no poder, tanto que se derrama el agua. Araki se enoja y en rapanui ordena que apaguen el fuego. Le da una bocanada a su cigarrillo, mientras a sólo metros pasa un furgón con carabineros que van a reunirse con el gobernador interino. Araki ni se inmuta. Lleva cuatro meses viviendo en la choza que levantó en la plaza de la Gobernación.

El fuerte viento que sopla todo el día en la isla le apaga su cigarrillo. Se vuelve a enojar. Lo prende y comienza un relato que abarca más de 400 años de historia y que termina en una sola conclusión, que suena más bien a advertencia. "Toda esta tierra que tú ves "conti", es nuestra, de los rapanui, así es que si el Gobierno nos viene a sacar por la fuerza, nosotros los vamos a sacar a ellos y nos vamos a Oceanía, donde sí se respeta a la etnia", dice y, de paso, culpa al ex gobernador Pedro Edmunds de no haber escuchado a las familias.

Caudillo caído


Pedro Edmunds sale de su ferretería que está al lado del aeropuerto, y en las cinco cuadras que recorre en su camioneta hasta un café, lo saluda casi todo el mundo. Él devuelve las gentilezas y sonríe. "La gente me tiene cariño, les dolió que renunciara, pero lo hice por la isla", dice Edmunds sobre su salida de la gobernación gatillada por el conflicto. Toma su café cortado. A diferencia de la mayoría de los isleños, usa el pelo bien corto. Los cerca de 22 grados que en ese momento hay en la isla son ideales para su polera marca Polo. Edmunds usa iPhone. Hace el típico gesto con el índice hacia la derecha por sobre la pantalla del teléfono. Contesta, habla un par de segundos, cuelga y explica preocupado su visión de lo que pasa en Rapa Nui.

"Acá hay reclamos que son justos. Es verdad que hubo personas, analfabetas, de las que se aprovecharon para quitarles sus tierras. Eso hay que solucionarlo. Pero lo peligroso es que se puede abrir una puerta que va ser imposible de cerrar. Acá hay sinvergüenzas, porque eso es lo que son, que se están aprovechando. En esos casos, el Gobierno va tener que decir 'no ha lugar'", señala. A lo que apunta Edmunds, es que tal como lo reconocen las autoridades vigentes, el problema para el Gobierno está en encontrar una fórmula que permita abordar los casos que tienen sustento -ya hay una comisión que está trabajando para recopilar los antecedentes- y separarlos de aquellos que se aprovecharon de la coyuntura.

Las autoridades locales temen que si aceptan las demandas de todos los que han ocupado terrenos, más adelante pueden aparecer otras familias, exigiendo nuevas reivindicaciones. Y como hasta mediados de 1800 en la isla -a diferencia de hoy que sólo está habitada en Hanga Roa- había 38 tribus que la ocupaban en su totalidad, pueden surgir voces que aleguen que lugares de alto valor turístico y patrimonial como la playa de Anakena o la zona del volcán Rano Raroku -donde se fabricaban los moáis- pertenecían a sus ancestros.

Edmunds fue de los pocos funcionarios públicos ex Concertación que el Presidente Sebastián Piñera logró fichar en cargos de importancia. Como militante DC fue alcalde de la isla por 16 años hasta 2008. Su pasado político le trajo sus primeros enemigos, ya que los líderes de la Alianza de la isla no le perdonaron a Piñera que no haya buscado entre sus filas a su representante en el ombligo del mundo. Edmunds prefiere no entrar en el tema y se entusiasma al hablar de su sueño de crear una fundación que cautele la sustentabilidad ecológica de la isla. Cree que Rapa Nui debe ser como las Islas Galápagos o como Fernando de Noroña, donde se restringe el acceso a los turistas y hay un plan de cuidado del entorno.

Aunque resulte sorprendente, pese a que en 1995 la UNESCO designó a la isla como Patrimonio de la Humanidad, en Rapa Nui no hay un vertedero para procesar los desechos y sólo funciona un botadero casi clandestino, al que, además de decenas de perros vagos, basura y escombros de todo tipo, llegan residuos tóxicos como las baterías de los autos. Tampoco hay alcantarillado y menos una planta de tratamiento de aguas servidas, por lo que se teme que en un plazo no muy lejano se contaminen las napas de aguas subterráneas, de donde se saca el agua potable de la isla.

El "Hito" Hanga Roa


Tal como Edmunds tiene numerosos seguidores, también tiene muchos detractores. Entre ellos, algunos miembros de la familia Hito, quienes desde el 31 de julio ocupan el Hotel Hanga Roa, uno de los más lujosos de la isla, con fecha de inauguración para el verano. A Edmunds lo acusan de haber avalado la construcción "ilegal" del hotel, e incluso, aseguran en la familia Hito, se asoció con la familia Schiess -propietaria del hotel- y sería el dueño del restaurante del complejo.

Los Hito, a través de su vocera Marisol Hito, una rapanui que vivió 25 años en el norte de Chile, no se andan con rodeos: quieren que les devuelvan el terreno donde está emplazado el hotel. El lugar no es cualquiera. Está en la avenida Pont, una especie de costanera de Hanga Roa. Tiene una vista paradisíaca del mar y está lo suficientemente cerca del pueblo como para que sus pasajeros pueden visitarlo, pero lo suficientemente lejos como para gozar de una tranquilidad absoluta.

Hasta allí tiene que ir Leviante Araki. Tiene programada una reunión con los Hito para coordinarse. Araki va en uno de los autos en los que se mueve en la isla. Es un pequeño Kia Morning color azul metálico con sus asientos forrados en telas con dibujos polinesios. Araki fuma otro cigarrillo, esta vez es de tabaco, y conversa en rapanui con el piloto, otro miembro del Parlamento. A un costado las olas golpean furiosas el borde costero, salpicando uno de los moáis que hay en el trayecto. En la radio suena un CD de George Michael con la canción "Don't let the sun go down on me". Araki tararea algunas sílabas.

La conversación entre Araki y los Hito es breve. Unas pocas palabras y Araki se va. Los Hito están en el lobby. Ahí también están sus colchonetas, al lado de sillones hechos con maderas milenarias traídas del sur de Chile y tapados con cojines de pluma de ganso silvestre. Al fondo se ve una de las piscinas que pareciera proyectarse sobre el mar. Toda la inversión ha significado ya unos 50 millones de dólares y hoy, por la toma, está parada.

Marisol Hito reclama que su abuela, Verónica Hito, señora de Ricardo Hito, fue estafada por el Gobierno, específicamente la Corfo. Su versión -el hotel se excusó de dar la suya- es más o menos así: se supone que en 1969 Verónica le cedió los terrenos a la Corfo a cambio de la construcción de una casa y con el compromiso de que cuando ella falleciera debían devolvérselos para que se los heredara a su familia. Eso no habría ocurrido y en 1979 la Corfo le vende los terrenos a un particular: Hugo Salas, quien a su vez le vende en 1990 a la hotelera Panamericana, grupo que tras asociarse con la familia Schiess le traspasa el resto de la propiedad, transformándola en los actuales dueños.

El principal argumento del clan Hito es que la Ley Indígena y las normas que regulan traspasos de tierra sólo permiten la venta entre rapanuis, por lo que la venta de la Corfo a Salas estaría viciada. También los traspasos posteriores. "Nosotros no nos vamos de acá. El ministro Hinzpeter propuso una mesa de trabajo con resultados en 60 días, pero con la condición de que dejáramos la ocupación de nuestros terrenos, y eso no lo vamos aceptar. Si quieren conversar, que vengan, porque si dejamos la ocupación no nos van a solucionar nada, nos van a engañar como siempre", dice Marisol, mientras su tía prepara los colchones para dormir. Mañana será otro día de toma.

* Gentileza Revista El Sábado

Fuente: Azkintuwe.org

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sábado, 21 de agosto de 2010

Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización

Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización
"Con nuestras semillas de vientre, sembramos esperanza de vida"


Hoy comenzó, en Barrancabermeja, el Foro de Debates evento central del Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización. En la inauguración los niños sembraron un mensaje de vida y esperanza: "Con nuestras semillas de vientre, sembramos esperanza de vida, de lucha y de resistencia a través del arte y la cultura", expresaron las mujeres de la Organización Femenina Popular, OFP. La Minga Informativa de los Movimientos Sociales acompaña el Encuentro y estará informando paso a paso sobre su desarrollo.

Dos previos, 18 y 19, una Misión conformada por más de 100 delegaciones nacionales e internacionales: movimientos y organizaciones sociales- populares, contra la guerra y defensoras de Derechos Humanos, visitó varias zonas apartadas de los departamentos de Nariño, Valle del Cauca, Cauca, Bolívar, Santander, Norte de Santander, Antioquia y Cundinamarca para conocer los efectos del conflicto contra las mujeres y territorios.

En una sentida manifestación los niños de la Escuela de Danzas de la OFP presentaron la Obra: Soberanía de los cuerpos, en la cual mostraron cómo a través del arte y la cultura se siembra vida, esperanza y resisten al conflicto. La Guardia Indígena, como iniciativa de paz desde y para la sociedad civil, instaló el Foro en un emotivo momento de reflexión donde confluyen más de mil mujeres de Latinoamérica que resisten a los abusos e impunidad de las fuerzas militares de los diferentes países.

También se presentó el trabajo del Movimiento Social de Mujeres contra la guerra y por la paz, que nació en 1996, cuando un grupo de mujeres sentían que las comunidades de la región del Magdalena Medio estaban cansadas de la guerra, y por ello emprendieron acciones y una postura contundente contra la guerra. Las mujeres se dijeron que no parirían más hijos para la guerra, una consigna que acogieron centenares de mujeres de Barrancabermeja y la región. Unas 60 organizaciones conforman el movimiento, desde el cual se ha venido preparando este Encuentro a través de conversatorios y una articulación nacional, que conlleve a consolidar su propósito fundamental: la búsqueda por la justicia social y la vida digna para todos, sin influencia militar en la vida cotidiana.

El Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización será un espacio para analizar, denunciar y sensibilizar sobre el impacto de la creciente militarización en la vida de las mujeres y pueblos y; decir no al Acuerdo Militar entre Colombia y Estados Unidos que permite la utilización de siete bases militares colombianas en operaciones estadounidenses y que viola los derechos humanos y la integridad física y territorial del pueblo colombiano.

La historia de exterminio contra las comunidades campesinas e indígenas del Magdalena Medio y de Colombia en general, comenzó con la misma llegada de los españoles y aun no concluye, explicaron las mujeres. En el Magdalena Medio, por ejemplo, fueron exterminados los indígenas Yariguíes; la memoria es escasa pero contundente en 1860 unos 15.000 indígenas habitaban la región, en 1924 la prensa daba cuentas de las últimas masacres contra estos ancestros en el Opón. Desde entonces la violencia no ha cesado; muchos han sido los relatos de horror que ha dejado la guerra y que arrastró miles de cadáveres por el río Magdalena, especialmente en las últimas tres décadas con la incursión paramilitar y la militarización estatal. Barrancabermeja, ciudad donde se realiza el Foro es hoy epicentro de militarización, a lo cual resisten las mujeres, pues son muchas las violaciones a los derechos humanos, que también se ha convertido en un cumulo de impunidad.

El Encuentro concluirá el próximo 23 con una Rueda de Prensa en Barrancabermeja para dar a conocer las conclusiones de la Misión Humanitaria y el Foro de Debates, así como el plan de acción trazado, en la tarde se realizara una Vigilia por la Vida para, a través de la música, rituales y danzas, rendir homenaje a las víctimas, territorio y la soberanía.



Fuente: Minga Informativa de Movimientos Sociales
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viernes, 20 de agosto de 2010

En grave estado Lonko Juana Calfunao

La comunidad Juan Paillalef comunica a los organismos de derechos humanos nacionales e internacionales lo siguiente:




Como es de conocimiento público, Waikilaf Cadin Calfunao, hijo de la Lonko Juana Calfunao Paillalef, se encuentra en prisión preventiva desde el 13 de mayo del presente año, día en que fue nuevamente encarcelado producto de un montaje político-policial, donde se le acusa de tenencia de elementos explosivos en su domicilio. Sin embargo, el lugar donde supuestamente se encontraban estos elementos, no corresponde al domicilio efectivo de Waikilaf Cadin.

Ante esto, debemos señalar que Waikilaf ha sido objeto de un permanente y sistemático hostigamiento y persecución por organismos policiales y judiciales del Estado de Chile, incluyendo la realización de allanamientos previos y la existencia de control policial permanente en su domicilio para constatar el cumplimiento de medidas cautelares, sin que nunca se haya encontrado evidencia alguna que lo involucre en actividades que impliquen la utilización de alguna forma de violencia con fines políticos.

Se debe agregar además que Waikilaf ha sido víctima, en más de una oportunidad, de agresiones físicas severas por parte de funcionarios policiales y de Gendarmería de Chile, denuncia que han sido investigadas y sobreseídas por la Justicia Militar.

Waikilaf se encuentra en huelga de hambre desde el 21 de julio, siendo uno de los 32 Prisioneros Políticos Mapuche que llevan a cabo este movimiento en diversos recintos penitenciarios chilenos.

El estado de salud de los Prisioneros Políticos en Huelga de Hambre se ha deteriorado paulatinamente. Hasta el día 14 de Agosto del presente, Waikilaf ha bajado 10 kilos con 300 gramos de su peso normal, situación que comienza a ser preocupante y delicada.

Como una muestra más de la persecución política y judicial llevada a cabo por el Ministerio Público, el día 13 del presente mes, Waikilaf fue notificado para comunicarle que, el 29 de agosto serán reformalizados los cargos. La preocupación de nuestra comunidad es que, con este hecho lo que se pretende es aplicar la Ley Antiterrorista, lo que en la situación actual, con una huelga de hambre en curso (que se ha prolongado por más de 30 días), significa la total indiferencia del gobierno y Estado frente a las demandas de los huelguistas, que exigen justamente el cese de la aplicación de esta ley, que vulnera las garantías de los prisioneros políticos e impide la realización de un debido proceso.

Además, fue notificado que con fecha 17 de septiembre, será llevado al tribunal a una audiencia, por lo que ha sido tipificado como "desordenes públicos".

La comunidad Juan Paillalef repudia una vez más el actuar del gobierno de turno, encabezado por Sebastián Piñera, que instaura un clima de persecución contra todo comunero y weichafe que se moviliza por su legítimo derecho a la vida y que vela por sus derechos territoriales y culturales.

Por otra parte, debemos informar que nuestra Lonko Juana Calfunao se encuentra en grave estado de salud al interior de la cárcel de mujeres. 
Ella presenta una parálisis que compromete todo un lado de su cuerpo, dificultando el habla. Al respecto Gendarmería no le ha brindado la debida atención médica a nuestra Lonko.

Esta situación la hemos venido denunciando de manera permanente como familia y comunidad durante todo su encarcelamiento. Sin embargo, a pesar de los antecedentes que dan cuenta del progresivo deterioro de salud de la Lonko, los que se han acompañado de la sugerencias de tratamiento pertinentes, tanto desde la medicina occidental como la medicina tradicional mapuche, fue rechazado un Recurso de Protección interpuesto ante los tribunales de Temuco donde se solicitaba autorización para realizar un machitún (tratamiento natural) en su comunidad. Esta resolución desconoce de manera abierta, arbitraria y evidente los derechos establecidos en el Convenio 169 de la OIT.

De esta forma, sometiendo a nuestra Lonko a una tortura física y psicológica permanente, las autoridades chilenas promueven y permiten la muerte lenta de nuestra Autoridad Tradicional Mapuche.

Debemos señalar que a esto se suma la negación de libertad condicional, derecho garantizado ante los reglamentos penitenciarios y la ley 321 que establece "la libertad condicional al haber transcurrido más de la mitad de su condena en prisión". Estos derechos se encuentran, además, garantizados en la propia ley chilena, en tratados internacionales y en el convenio 169 recientemente aprobado por el Estado de Chile. 

La falta de transparencia y argumentación sólida para negar un derecho jurídicamente establecido, nos permite suponer que se trata de una animadversión hacia nuestra Autoridad Tradicional Mapuche recluida.

A través del presente comunicado, llamamos a todos los Organismos Nacionales e Internacionales y movimientos sociales de Derechos Humanos a apoyar a los presos políticos mapuche y exigir al Estado chileno el término de la utilización de leyes represivas y dictatoriales que solo buscan impedir la lucha por la reivindicación de nuestros derechos territoriales y culturales.

Además, hacemos un llamado a estos mismos organismos a exigir la libertad de nuestra Lonko Juana Calfunao, pues no queremos que nuestra Lonko muera a manos de este estado genocida y criminal.

Exigimos el respeto a nuestras Autoridades Tradicionales Mapuche.

Comunidad Juan Paillalef

15 de Agosto del 2010.


 
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Mujeres indígenas construyen liderazgo en llanuras bolivianas



Franz Chávez entrevista a ZULEMA LEHM, especialista en temas indígenas

Zulema Lehm durante la entrevista / Crédito:Franz Chávez /IPS
Zulema Lehm durante la entrevista

Crédito: Franz Chávez /IPS

TRINIDAD, Bolivia, ago (IPS) - En el departamento de Beni, una región de llanos y selva donde se concentra casi la mitad de la diversidad étnica de Bolivia y 76 por ciento de su población vive en pobreza, las mujeres indígenas construyen un nuevo liderazgo para impulsar el desarrollo de sus comunidades.


La región, de la que Trinidad es su capital, es hábitat de 16 pueblos de los 36 que reconoce la legislación boliviana que existen en el país, y cada uno preserva una particular forma de vida en comunidad, explicó a IPS en una entrevista la investigadora Zulema Lehm, una de las mayores especialistas en los indígenas de las llamadas tierras bajas. 

Autora de varios libros sobre los diferentes pueblos originarios de la Amazonia y el Chaco, participa en numerosos proyectos de desarrollo de las comunidades indígenas, en que impulsa que un elemento básico sea la promoción de la paridad de género, teniendo en cuenta el particular papel de la mujer en cada grupo. 

Lehm comentó a IPS como la mujer participa en largas jornadas de cacería, administra los alimentos y colabora en esa labor con pequeños grupos de otras comunidades que se desplazan por temporadas en busca de sustento. No solo comparte tareas con el jefe de familia, sino que es protagonista en las luchas por tierra y derechos. 

Beni es el departamento menos poblado, con una superficie de 213.654 kilómetros cuadrados y una población estimada en 445.234 habitantes, en que 40 por ciento es indígena y habita dispersa por la extensa sabana, los bosques húmedos y las riberas de las lagunas. 

En el departamento noroccidental la pobreza supera en 16 puntos porcentuales al promedio del país, donde 60 por ciento de sus 10,6 millones de habitantes son pobres. 

IPS: ¿Cuál es el papel de las mujeres en las decisiones colectivas de sus comunidades? 

ZULEMA LEHM: La respuesta es un poco difícil cuando en Beni hablamos de 16 comunidades diferentes. A partir de 1998, hicimos algunos trabajos sobre género en los pueblos mojeño, yuracaré, sirionó y guarayo. 

Uno de los ámbitos de análisis que tomamos fue el de la división del trabajo. En las mujeres yuracarés, sirionós y guarayas se observó que tenían una participación junto con los hombres en las expediciones de cacería, durante periodos relativamente largos. El conjunto de la familia se trasladaba, incluidos los niños. 

En estos grupos era importante observar quién se hacía cargo de la provisión de leña para el hogar, o el mantenimiento de los chacos (sembradíos) y la provisión de ciertos productos como la yuca y el plátano (banano). 

Las mojeñas, por ejemplo, se dedicaban más a producir tejidos de algodón y tenían menor participación en la cacería. 

IPS: ¿Y cómo se expresa la creciente participación femenina en los restringidos círculos de líderes masculinos? 

ZL: Existen comunidades dispersas donde las reuniones formales no son tan frecuentes tanto como las reuniones familiares, donde participan muy efectivamente las mujeres. 

En estas nuevas formas de reunión para la toma de decisiones, comienzan a participar en diferente grado y a lo largo del tiempo se puede ver un proceso de cambio. De formas de participación más pasivas a formas más participativas e influyentes en la toma de decisiones en los espacios colectivos, esa es una tendencia más o menos general en la región, y es un proceso que ha tomado tiempo a las mujeres. 

Realizan muchos esfuerzos para poder participar en estas instancias, en la medida que sus roles que tradicionalmente se les asigna están sufriendo cambios más lentos. 

IPS: ¿Hay actuaciones destacadas de mujeres líderes en movimientos sociales por reivindicaciones colectivas? 

ZL: En la marcha indígena de 1990 que duró 34 días, la participación de las mujeres y niños fue verdaderamente prominente. Debo recordar a Carmen Pereira, quien lideró a las mujeres indígenas del Beni. Las mujeres sirionó siempre han tenido un papel importante no solamente en su comunidad sino en estas movilizaciones. 

IPS: ¿Específicamente qué tareas pueden adquirir mayor valor en las comunidades? 

ZL: En los territorios indígenas hay un movimiento importante de organizaciones de tipo económico, basada en el manejo de recursos naturales. 

En esas unidades productivas hay una presencia creciente de mujeres en el ámbito de la administración de recursos con el desarrollo de capacidades pero también garantizando un manejo transparente de la economía de estas unidades productivas y rendiciones de cuentas. 

IPS: ¿El poder adquirido por una mujer en los pueblos de tierras bajas puede determinar su mayor influencia en la conducción familiar? 

ZL: El tema hay que tratarlo en el entendimiento de las reglas del parentesco y cada pueblo indígena tiene reglas relativamente diferentes, aunque se sabe, por ejemplo, que en términos generales en el pasado el privilegio de la poligamia era de los líderes amazónicos. 

Uno de los temas más significativos tiene que ver con la localidad del matrimonio. Cuando una pareja se casa, ¿dónde va a vivir? Al lugar del hombre o al lugar de la familia de la mujer. 

En el caso de los sirionós, la nueva pareja va a vivir a la casa de la mujer. Entonces eso significa que la familia de la mujer tiene ciertos controles sobre la relación parental y la familia, a diferencia de otros donde la regla privilegia el lugar del varón. 

IPS: Se dice que algunos pueblos practican la poliandria. ¿Qué hay de cierto? 

ZL: Existen algunos casos de poliandria, o sea de mujeres con dos consortes o más, que son relativamente aislados, ciertamente, y que tienen que ver con ciertas adecuaciones del sistema cultural a ciertas condiciones específicas de esa familia en particular. 

Por ejemplo, una mujer que tenía un marido y se accidentó y no puede sostener a la familia por la propia división del trabajo, ya que no puede cazar y la provisión de proteínas que es importante para estas familias. 

IPS: ¿Persiste en algún pueblo específico de Beni? 

ZL: Son situaciones aisladas y pueden presentarse en uno o más grupos. Existe un formato que viene de la religiosidad católica y del Estado, sin lugar a dudas, pero en todos los elementos de la vida cotidiana, en estas sociedades discurren otro tipo de prácticas más tradicionales o más antiguas que no han podido ser cambiadas.

Son institucionalidades que discurren paralelamente y lo propio en el tema de los sistemas familiares, o de las reglas del parentesco.(FIN/2010)



Fuente: IPS 
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 "Así es" en lengua aymara

¿Cómo era la sexualidad indígena en Chile?

Por Cecilia Yáñez / Nancy Arancibia

La inexistencia de escritura y la censura española enterraron buena parte de la historia sexual de las culturas originarias en el país. Pero sociólogos, antropólogos y sexólogos han logrado desempolvar parte de estas crónicas, una reconstrucción que hoy permite explicar en buena parte por qué los chilenos actúan así bajo las sábanas.

 
  Kurretu es el nombre que usa un mapuche para llamar al acto sexual o coito y significa "toda aquella acción circular y recíproca que se hace con la kure o esposa". La sexualidad era para esta etnia una parte de su cosmovisión, un acto trascendente, el contacto con la divinidad.
 
Libre, sin prejuicios e inherente a la naturaleza humana es la forma en que todos los pueblos indígenas del continente vivían su sexualidad antes de la llegada de los españoles y que se hizo extensiva en el territorio nacional. Una mirada en retrospectiva puede dar señales de la sexualidad de los chilenos hoy, por eso, varios expertos han estudiado por años cómo se conformaban las relaciones sexuales en los pueblos originarios del país.
 
En el norte, los aymaras pensaban que todo lo que hay en la naturaleza es macho o hembra, equilibrio extensivo a su sexualidad. Cuando las mujeres dan a luz, independiente de la posición que adopte la parturienta, siempre lo hacen muy abrigadas y bebiendo infusiones calientes para no enfriarse. Tampoco exponen su intimidad, ya que cualquier frío las puede enfermar.
 

Mapuches

 

De la etnia mapuche es de la que más se conoce. "Suponemos que algunas características de aymaras y de los incas también son semejante a la de los mapuches, que eran el grupo mayoritario en el extremos sur de América", explica Rodrigo Larraín, sociólogo de la Universidad Central.
 
La sexóloga Elena Sepúlveda lleva años haciendo investigación y entrevistándose con hombres y mujeres mapuches de lugares como Fresia, Castro, Victoria, Isla Huapi y Temuco. De acuerdo a la experiencia que tiene con ellos, "antes de ser invadidos, los mapuches -al revisar la historia fotográfica- estaban en su mundo, desnudos felices y se tapaban el cuerpo con pieles. Eso era parte de su vida natural. Cuando los sacan y se los llevan en exposición a París, aparecen tapados, con pudor. En su entorno estaban absolutamente naturales. Así era su sexualidad, natural. Lo que queda hoy es la influencia de la cultura europea sobre ellos", dice.
 
Este grupo iniciaba la exploración sexual cuando eran muy jóvenes, a los 12 ó 13 años, pero se casaban más tarde, cerca de los 20. Por lo mismo, la virginidad de la mujer no era un tema muy importante, según Larraín, ya que se suponía que cuando la comunidad o las familias autorizaban los matrimonios, ambos jóvenes ya habían tenido experiencias anteriores.
 
"Los mapuches eran un pueblo polígamo, un varón podía tener varias esposas, pero habían varios que tenían sólo una. Siempre dependiendo de su capacidad económica", dice Larraín.
 
En la tradición mapuche, las mujeres -como dadoras de vida- significan prosperidad para el cacique y la comunidad. De hecho, según Larraín, la mayoría de los pueblos prehispánicos tienen artículos femeninos y masculinos dentro de su lenguaje lo que prueba una inserción distinta de la mujer en las comunidades, una mujer fuerte y trabajadora era lo habitual.
 

Abstinencia y homosexualidad

 

Entre los hombres podía ocurrir que ante ciertos eventos como un juego de chueca guardaran abstinencia sexual, lo mismo si se trataba de la ceremonia de castramiento de animales. La mujer dejaba de tenerlas cuando estaba embarazada y era llevada a una choza especial para sus cuidados. Cuando el niño nacía, había especial atención en el largo del corte del cordón umbilical, porque se suponía que ello influía en el tamaño de su miembro sexual.
 
"Los mapuches relacionaban la sexualidad con lo místico, la mujer con la luna y el hombre con el sol. Al momento de ejercer la sexualidad, su cuerpo se invade de algo mágico, que tiene que ver con la entrega, con el dar", dice la doctora Elena Sepúlveda (ver recuadro).
Respecto de la homosexualidad, Larraín dice que en el mundo mapuche "no hay registro de lesbianas. Sí se sabe de la presencia de homosexuales varones, pero éstos en general tenían un comportamiento masculino. No parece haber habido nunca travestismo. Eran aceptados en la comunidad como una persona con dos almas o dos presencias no materiales en su corporalidad", explica el especialista.
 
Respecto del aborto, según Sepúlveda, no sólo los mapuches sino que la gran mayoría de los aborígenes tomaban brebajes para interrumpir un embarazo o "apurar la regla". Generalmente eran hervidos de hierbas que las mujeres bebían hasta que llegaba la menstruación o expulsarán lo que tenían.
 

Pueblos del extremo sur

 

El historiador Christian Báez es uno de los investigadores que más ha estudiado a los "canoeros del sur", denominación que incluye a los chonos (desaparecidos hacia el siglo XVIII, del sector de Chiloé), kawésqar (fiordos patagónicos hasta el Estrecho de Magallanes) y los yaganes o yamanas (zona del estrecho hasta Cabo de Hornos).
 
Según Báez, de los que menos se sabe es de los kawésqar y yaganes. De hecho, el principal texto escrito sobre ellos por el sacerdote y antropólogo alemán Martín Gusinde todo lo referido al acto sexual de estos indígenas fueron censuradas al estar escritos en latín, pese a que el texto original -que incluye nueve tomos- está escrito en castellano.
 
Por la antropóloga francesa Anne Chapman, una estudiosa de los yaganes, se sabe que las relaciones de parejas entre parientes no estaba permitido, incluido el incesto, especialmente entre padres e hijos, pero el adulterio sí era aceptado dependiendo de las circunstancias, aunque en ocasiones se podía vengar con golpes e insultos.
 
También era común que un hombre tuviera dos mujeres, incluso a veces la propia mujer buscaba una esposa más joven a su marido para que la ayudara en sus labores. En otras ocasiones, la mujer mayor podía casarse con un hombre joven. El casamiento entre cuñados también era habitual cuando había viudez.
 
"Los yaganes y kawesqar tenían ritos de iniciación. Del primero conocemos el chejaus, donde participaban adolescentes mujeres y hombres. También estaba el kina, una ceremonia de iniciación masculina. En ambas, se formaba a los niños y niñas en su futura vida adulta, donde el tema sexual sin duda se tomaba en cuenta", dice Báez.
 

Sexo en Mesoamérica

 

En los pueblos prehispánicos de Mesoamérica se permitía la poliginia, la sodomía y hasta la pedofilia, pero se castigaba con la mutilación o la muerte el adulterio. En la cultura huasteca y maya, por ejemplo, eran habituales las figuras con falos gigantes y otras representaciones de la homosexualidad.
 
Los mexicas, en cambio, eran más recatados y distinguía al homosexual activo del pasivo. Mientras que el activo seguía representando su rol genérico masculino, el pasivo, al ser penetrado en el acto sexual, violaba su rol de hombre y se feminizaba, según ellos. Por este motivo, al pasivo le sacaban las entrañas y le prendían fuego, en tanto que al activo lo enterraban con ceniza.
 
Esta misma población castigaba el adulterio con la pena de muerte u otra acción cobrada por el marido engañado. También castigaban la prostitución, aunque sin penas judiciales. Los totonacos permitían la sodomía y la pederastia.
 
 

EL RITUAL MAPUCHE

 

Ziley Mora en su libro "Sexualidad mapuche" explica varias etapas de su cosmovisión y cómo cada suceso importante está marcado por una ceremonia. Cuando las niñas tienen su primera menstruación se llama ulchatum (ulcha, diosa mujer joven, una de una de las cuatro deidades de la cultura mapuche), ritual donde es conducida por la madre y la abuela a una casa de piedra, donde la madre le entrega una manta tejida a telar como símbolo de su cambio corporal a mujer y la abuela transmite el conocimiento ancestral para la vida como mujer.
 
No es extraño, entonces, que la sexualidad sea considerada como una experiencia espiritual, una fuerza sagrada. Por eso, la partícula lingüística clave para comprender el concepto de "sexo" o de "sexualidad" es el prefijo ku, que en mapudungun significa concavidad, canal fecundo, canalización de energía y está presente en palabras como kuram (huevo), kutri (vagina) o kudañ (testículo).
 
El amor o ayün no está fuera de esta lógica, porque contiene tres nociones básicas en su raíz. Significa "belleza", "un tipo especial de luz, y transparencia", palabra que nace de la matriz aywon o ayon que significa "luz que mira" con lo que amor sería una clarividencia lúcida.
 
La primera relación sexual era importante. Las madres enseñaban que debía ser con un küme o kona, es decir "un buen guerrero", porque en este primer acto quedaría marcada la impronta de su energía o "espíritu de su fuerza".
 
El sexo es una fuerza poderosa, creadora y envolvente de todas las facultades humanas. Es un asunto de sabiduría para elegir una meta y guiar hábilmente "las riendas del caballo del deseo".
 
Al llegar los españoles, los indígenas debieron someterse a muchas de sus ideas de corrección sexual, decoro y pecado para evitar persecución, mezclándose y disminuyendo el traspaso de sus creencias a las nuevas generaciones.
 
 

"EL MESTIZAJE FUE RESULTADO DE UNA SEXUALIDAD LIBRE EN LA ETAPA COLONIAL"

 

Una sexualidad dominante que derivó en un sexo libre, abierto e imaginativo, compartido entre todos los sectores durante el período colonial. Es así como se logró el mestizaje en México y América Latina.
Eso es lo que cree el escritor Eugenio Aguirre, autor del libro "Pecar como Dios manda, historia sexual de los mexicanos" (Planeta, 2010). Según él, en las primeras décadas después de la conquista en el siglo XVI los españoles se sorprendieron de que los caciques indígenas les entregaran a sus hijas y a otras mujeres para establecer relaciones de parentesco. Pese a que la Iglesia estableció normas para contener la sexualidad dentro del matrimonio, durante los tres siglos de la colonia, los criollos, mestizos e indígenas mantuvieron una actitud muy liberal, abierta y flexible respecto a la sexualidad, a juicio del escritor.
 
La llegada de los negros, que eran traídos como esclavos a estas tierras, aumentó la mezcla sexual y comenzaron a surgir las castas. "Los españoles y los indígenas tenían predilección por el caderamen de las mulatas, mujeres mucho más 'cachondas' y por eso se da un mestizaje impresionante que deja una huella de negritud muy marcada en la mayoría de la población mestiza", asegura el autor en una entrevista a la agencia EFE.
 
 

CENSURA ESPAÑOLA

 

Lo poco que se conoce sobre cómo los primeros habitantes de nuestro país sentían el sexo tiene que ver con la censura a su comportamiento por parte de los españoles y los religiosos que con ellos venían. "La jente que hai en esta ensenada susodicha, son indios pescadores de mediano cuerpo i mal proporcionados. Son mui salvajes i sin razón. Andan vestidos de los cueros de los lobos i de otros animales, con que se cubren las espaldas, y caen hasta las rodillas, i una correa que les atan por el pescuezo… Traen sus vergüenzas de fuera sin ninguna cobertura. Son de grandes fuerzas", escribía Juan Ladrillero, un español que llegó a Chile junto con García Hurtado de Mendoza respecto de los chonos.
Otros registros de esa parte de la historia se escribían directamente en latín, para restringir aun más su lectura.
 
 Fuente: Lanacion.cl