Con el objetivo de capacitar a los indígenas wayuu en la realización de documentales, así como incentivar el talento indígena para la construcción y elaboración de sus historias en imágenes y sonidos, la escuela Internacional de cine y televisión San Antonio de los Baños, ubicada en Cuba dictará el primer taller para la realización de documentales. Este taller estará dirigido a indígenas wayuu de Venezuela y Colombia para que participen en este primer encuentro que se realizará durante tres semanas del mes de noviembre de 2010 en Cuba. Esta iniciativa forma parte de una de las propuestas hechas por Leiqui Uriana, cineasta wayuu que actualmente cursa estudios en la escuela internacional de cine y televisión San Antonio de los Baños. Leiqui Uriana ha participado en varias producciones audiovisuales nacionales e internacionales que reflejan la realidad de los pueblos indígenas, es por ello que ella misma explicó que esta iniciativa surge de la necesidad del pueblo, "la formación para la producción audiovisual es una gran herramientas para que las mismas comunidades cuenten sus historias y este taller es una gran oportunidad". Para participar en este taller es necesario que una organización postule a un candidato para participar en el taller, la organización debe realizar una carta en la que declare que ha gestionado los recursos de sus postulados para el pasaje aéreo hacia Cuba, así como la documentación necesaria para la salida de su país, pasaporte y visa. La escuela se hace cargo de los gastos de transporte interno en Cuba y de los gastos de alojamiento y comida. Uriana informó que otros de los requisitos es llenar la planilla de postulación, presentar una hoja de vida o resumen curricular, no es necesario que el postulado haya tenido alguna experiencia en la realización audiovisual, pero si debe tener interés en el mismo, para mayor información pueden escribir al correo electrónico: leicaruh@gmail.com, sin embargo también resaltó que "este taller está dirigido a mujeres indígenas, aunque se podría hacer la excepción con algunos hombres, pero se prefiere que las organizaciones o comunidades postulen mujeres." Fuente: Periódico Wayuunaiki Fotografía internet:colombiaenimagenes2.blog.terra.com.co Difunde: Ukhamawa Noticias "Así es" en lengua aymara |
En la senda de grandes luchadoras y heroínas como Bartolina Sisa, Dolores Cacuango, Gregoria Apaza, Anacaona, Guacolda, Micaela Bastidas, Tránsito Amaguaña, entre otras.
viernes, 27 de agosto de 2010
Dictarán en Cuba taller de formación documental para indígenas wayuu
Colombia: “que se callen las armas, para que hable la mujer”.
Creemos que otro mundo es posible [ 08/22/2010] [ ] [ Autor: Ilse Navia y Alicia Valencia de la Escuela de Comunicación del norte del Cauca ] Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización Barrancabermeja Yolanda Becerra, de la Organización Femenina Popular, abrió el encuentro con las siguientes palabras "que se callen las armas, para que hable la mujer". En esta intervención las personas participantes aplaudieron y gritaron consignas referentes a los movimientos sociales "queremos chicha, queremos maíz, multinacionales fuera del país". La investigadora de la Base Militar de Palanqueros, Laura Gil, parte de su intervención resalto que "En La Dorada Caldas el reclutamiento de jovencitas para formar prostíbulos, prepagos por catálogos y vía internet es una problemática que se vive a diario". Ana Manuela Ochoa, de la ONIC, cuenta la gran preocupación que hay sobre la extinción de los Pueblos Indígenas e invita a luchar por la pervivencia por la dignidad de todas y todos. Mari Cruz Rentería, de las Comunidades Negras, mencionó estas palabras "resistir no es aguantar, se deben hacer lazos de hermandad para posicionarse frente a la lucha y conquista del territorio." Piedad Córdoba, propuso que "la mejor manera de salir de la guerra es el diálogo porque la guerra sea ha hecho para quedarse con las riquezas y las regalías por parte de las multinacionales." Estas fueron algunas de las palabras de las representaciones de mujeres, la gente no dejó de aplaudir y gritar "las mujeres no parimos hijos para la guerra si no para la pervivencia". Después de un almuerzo comunitario la gente continuó con el trabajo por mesas. Se conformaron 15 grupos, integrados por diferentes delegaciones donde trabajaron tres preguntas amplias: ¿Qué experiencias de resistencia es importante resaltar, conocer y compartir? ¿Qué otras violaciones de los Derechos Humanos sufren las mujeres en sus territorios? ¿Qué acciones se pueden hacer frente a estas problemáticas? Las comisiones de trabajo se conformaron con grandes grupos de personas y entre estas se discutieron las violaciones que sufrimos a diario las mujeres: La explotación de las mujeres por parte de sus parejas conyugales, los esfuerzos que hace la mujer a diario y que no es reconocida por la sociedad, también la mujer ha perdido su cosmovisión y su cultura, al final se hace una pequeña síntesis en la comisión seis. Sensibilizar a la familia sobre el respeto a los derechos de la mujer como madre educadora y guía de sus hijos. Tener derecho a la tierra porque en las comunidades indígenas la tierra va ligada a la mujer y trabajar por la soberanía alimentaria. Que la economía propia de la mujer sea valorada por todos para que haya igualdad de derechos laborales. La mujer tiene derecho a la sana recreación porque siempre está haciendo oficios domésticos y está dedicada al hogar, necesita espacios para ella y que se dedique tiempo. Trabajar, capacitar, orientar y hacer círculos de solidaridad con las mujeres que se encuentran en conflicto. El trabajo en comisiones se terminó a las 6 pm y se procedió a seguir con la marcha de la luz. En horas de la noche la marcha de la luz, salió del Antiguo Comisariato, en la marcha de la luz, de la resistencia de la memoria y la soberanía. Las delegaciones de las diferentes organizaciones, llevaron flores, velas, pasacalles y música. También la gente caminó con dos piedras en las manos, en las cuales iban escritos los nombres de las personas víctimas de esta guerra. Durante todo el recorrido intervinieron dos grupos musicales: uno de la universidad industrial de Santander y el otro del grupo juvenil del norte del Cauca, también gritaron consignas entre estas "No a las multinacionales, si a la educación y a los hospitales'' y "No nos da la gana ser una colonia Norte americana, si nos da la gana ser una Colombia libre y soberana''. El recorrido finalizó en el parque de La Vida, sitio donde se concentraron para escuchar las intervenciones de las lideresas como fueron: Marisa Revilla, representante de la región de las Américas expresó "Somos la voz de las compañeras que dicen no a la militarización y si a la paz". Luego siguió la intervención de la representante del CRIC y después continuó Irene del sur de Bolívar, representante de la asociación campesina. Para finalizar esta marcha de la luz, se procedió a sembrar las piedras para hacer un monumento simbólico, que representa a todas las mujeres y hombres caídos en el conflicto armado. Colocaron sobre ellas las flores y las velas encendidas en señal de vida y en memoria de ellas. ''estados unidos no, estamos unidos si'' |
lunes, 23 de agosto de 2010
El despertar Rapa Nui
En un mes, una decena de familias de Rapa Nui, Isla de Pascua, han ocupado 35 terrenos, la mayoría fiscales, exigiendo su devolución y generándole al gobierno de Sebastian Piñera un escenario similar al del País Mapuche. ¿Quiénes son? ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar? ¿Cuáles son sus historias? FRANCISCO TORREALBA - HANGA ROA, ISLA DE PASCUA - 22 / 08 / 10 "Nua, ya es hora". La madrugada del 27 de julio, Mutta Heronui Hey Tuki entró a la pieza de su tía abuela, Ana Lola Tuki, de 84 años, y la despertó. Se subieron a su camioneta y recorrieron en sólo dos minutos las pocas cuadras que hay entre su casa y la oficina del Ministerio de Bienes Nacionales en el centro de Hanga Roa, la capital de Rapa Nui o Isla de Pascua. Al frente, los carabineros que custodiaban la Gobernación cambiaban la guardia. No pudieron ver como Mutta y su anciana acompañante entraron a la pequeña oficina de madera. De una patada Mutta abrió la puerta, rápidamente entró frazadas, colchones, comida y una imagen de la virgen. Llegaban para quedarse. El fuerte viento que sopla todo el día en la isla le apaga su cigarrillo. Se vuelve a enojar. Lo prende y comienza un relato que abarca más de 400 años de historia y que termina en una sola conclusión, que suena más bien a advertencia. "Toda esta tierra que tú ves "conti", es nuestra, de los rapanui, así es que si el Gobierno nos viene a sacar por la fuerza, nosotros los vamos a sacar a ellos y nos vamos a Oceanía, donde sí se respeta a la etnia", dice y, de paso, culpa al ex gobernador Pedro Edmunds de no haber escuchado a las familias. Las autoridades locales temen que si aceptan las demandas de todos los que han ocupado terrenos, más adelante pueden aparecer otras familias, exigiendo nuevas reivindicaciones. Y como hasta mediados de 1800 en la isla -a diferencia de hoy que sólo está habitada en Hanga Roa- había 38 tribus que la ocupaban en su totalidad, pueden surgir voces que aleguen que lugares de alto valor turístico y patrimonial como la playa de Anakena o la zona del volcán Rano Raroku -donde se fabricaban los moáis- pertenecían a sus ancestros. * Gentileza Revista El Sábado Fuente: Azkintuwe.org |
sábado, 21 de agosto de 2010
Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización
| Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización "Con nuestras semillas de vientre, sembramos esperanza de vida" Hoy comenzó, en Barrancabermeja, el Foro de Debates evento central del Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización. En la inauguración los niños sembraron un mensaje de vida y esperanza: "Con nuestras semillas de vientre, sembramos esperanza de vida, de lucha y de resistencia a través del arte y la cultura", expresaron las mujeres de la Organización Femenina Popular, OFP. La Minga Informativa de los Movimientos Sociales acompaña el Encuentro y estará informando paso a paso sobre su desarrollo. Dos previos, 18 y 19, una Misión conformada por más de 100 delegaciones nacionales e internacionales: movimientos y organizaciones sociales- populares, contra la guerra y defensoras de Derechos Humanos, visitó varias zonas apartadas de los departamentos de Nariño, Valle del Cauca, Cauca, Bolívar, Santander, Norte de Santander, Antioquia y Cundinamarca para conocer los efectos del conflicto contra las mujeres y territorios. En una sentida manifestación los niños de la Escuela de Danzas de la OFP presentaron la Obra: Soberanía de los cuerpos, en la cual mostraron cómo a través del arte y la cultura se siembra vida, esperanza y resisten al conflicto. La Guardia Indígena, como iniciativa de paz desde y para la sociedad civil, instaló el Foro en un emotivo momento de reflexión donde confluyen más de mil mujeres de Latinoamérica que resisten a los abusos e impunidad de las fuerzas militares de los diferentes países. También se presentó el trabajo del Movimiento Social de Mujeres contra la guerra y por la paz, que nació en 1996, cuando un grupo de mujeres sentían que las comunidades de la región del Magdalena Medio estaban cansadas de la guerra, y por ello emprendieron acciones y una postura contundente contra la guerra. Las mujeres se dijeron que no parirían más hijos para la guerra, una consigna que acogieron centenares de mujeres de Barrancabermeja y la región. Unas 60 organizaciones conforman el movimiento, desde el cual se ha venido preparando este Encuentro a través de conversatorios y una articulación nacional, que conlleve a consolidar su propósito fundamental: la búsqueda por la justicia social y la vida digna para todos, sin influencia militar en la vida cotidiana. El Encuentro Internacional de Mujeres y Pueblos de las Américas contra la Militarización será un espacio para analizar, denunciar y sensibilizar sobre el impacto de la creciente militarización en la vida de las mujeres y pueblos y; decir no al Acuerdo Militar entre Colombia y Estados Unidos que permite la utilización de siete bases militares colombianas en operaciones estadounidenses y que viola los derechos humanos y la integridad física y territorial del pueblo colombiano. La historia de exterminio contra las comunidades campesinas e indígenas del Magdalena Medio y de Colombia en general, comenzó con la misma llegada de los españoles y aun no concluye, explicaron las mujeres. En el Magdalena Medio, por ejemplo, fueron exterminados los indígenas Yariguíes; la memoria es escasa pero contundente en 1860 unos 15.000 indígenas habitaban la región, en 1924 la prensa daba cuentas de las últimas masacres contra estos ancestros en el Opón. Desde entonces la violencia no ha cesado; muchos han sido los relatos de horror que ha dejado la guerra y que arrastró miles de cadáveres por el río Magdalena, especialmente en las últimas tres décadas con la incursión paramilitar y la militarización estatal. Barrancabermeja, ciudad donde se realiza el Foro es hoy epicentro de militarización, a lo cual resisten las mujeres, pues son muchas las violaciones a los derechos humanos, que también se ha convertido en un cumulo de impunidad. El Encuentro concluirá el próximo 23 con una Rueda de Prensa en Barrancabermeja para dar a conocer las conclusiones de la Misión Humanitaria y el Foro de Debates, así como el plan de acción trazado, en la tarde se realizara una Vigilia por la Vida para, a través de la música, rituales y danzas, rendir homenaje a las víctimas, territorio y la soberanía. Fuente: Minga Informativa de Movimientos Sociales |
viernes, 20 de agosto de 2010
En grave estado Lonko Juana Calfunao
La comunidad Juan Paillalef comunica a los organismos de derechos humanos nacionales e internacionales lo siguiente:Como es de conocimiento público, Waikilaf Cadin Calfunao, hijo de la Lonko Juana Calfunao Paillalef, se encuentra en prisión preventiva desde el 13 de mayo del presente año, día en que fue nuevamente encarcelado producto de un montaje político-policial, donde se le acusa de tenencia de elementos explosivos en su domicilio. Sin embargo, el lugar donde supuestamente se encontraban estos elementos, no corresponde al domicilio efectivo de Waikilaf Cadin. Ante esto, debemos señalar que Waikilaf ha sido objeto de un permanente y sistemático hostigamiento y persecución por organismos policiales y judiciales del Estado de Chile, incluyendo la realización de allanamientos previos y la existencia de control policial permanente en su domicilio para constatar el cumplimiento de medidas cautelares, sin que nunca se haya encontrado evidencia alguna que lo involucre en actividades que impliquen la utilización de alguna forma de violencia con fines políticos. Se debe agregar además que Waikilaf ha sido víctima, en más de una oportunidad, de agresiones físicas severas por parte de funcionarios policiales y de Gendarmería de Chile, denuncia que han sido investigadas y sobreseídas por la Justicia Militar. Waikilaf se encuentra en huelga de hambre desde el 21 de julio, siendo uno de los 32 Prisioneros Políticos Mapuche que llevan a cabo este movimiento en diversos recintos penitenciarios chilenos. El estado de salud de los Prisioneros Políticos en Huelga de Hambre se ha deteriorado paulatinamente. Hasta el día 14 de Agosto del presente, Waikilaf ha bajado 10 kilos con 300 gramos de su peso normal, situación que comienza a ser preocupante y delicada. Como una muestra más de la persecución política y judicial llevada a cabo por el Ministerio Público, el día 13 del presente mes, Waikilaf fue notificado para comunicarle que, el 29 de agosto serán reformalizados los cargos. La preocupación de nuestra comunidad es que, con este hecho lo que se pretende es aplicar la Ley Antiterrorista, lo que en la situación actual, con una huelga de hambre en curso (que se ha prolongado por más de 30 días), significa la total indiferencia del gobierno y Estado frente a las demandas de los huelguistas, que exigen justamente el cese de la aplicación de esta ley, que vulnera las garantías de los prisioneros políticos e impide la realización de un debido proceso. Además, fue notificado que con fecha 17 de septiembre, será llevado al tribunal a una audiencia, por lo que ha sido tipificado como "desordenes públicos". La comunidad Juan Paillalef repudia una vez más el actuar del gobierno de turno, encabezado por Sebastián Piñera, que instaura un clima de persecución contra todo comunero y weichafe que se moviliza por su legítimo derecho a la vida y que vela por sus derechos territoriales y culturales. Por otra parte, debemos informar que nuestra Lonko Juana Calfunao se encuentra en grave estado de salud al interior de la cárcel de mujeres. Ella presenta una parálisis que compromete todo un lado de su cuerpo, dificultando el habla. Al respecto Gendarmería no le ha brindado la debida atención médica a nuestra Lonko. Esta situación la hemos venido denunciando de manera permanente como familia y comunidad durante todo su encarcelamiento. Sin embargo, a pesar de los antecedentes que dan cuenta del progresivo deterioro de salud de la Lonko, los que se han acompañado de la sugerencias de tratamiento pertinentes, tanto desde la medicina occidental como la medicina tradicional mapuche, fue rechazado un Recurso de Protección interpuesto ante los tribunales de Temuco donde se solicitaba autorización para realizar un machitún (tratamiento natural) en su comunidad. Esta resolución desconoce de manera abierta, arbitraria y evidente los derechos establecidos en el Convenio 169 de la OIT. De esta forma, sometiendo a nuestra Lonko a una tortura física y psicológica permanente, las autoridades chilenas promueven y permiten la muerte lenta de nuestra Autoridad Tradicional Mapuche. Debemos señalar que a esto se suma la negación de libertad condicional, derecho garantizado ante los reglamentos penitenciarios y la ley 321 que establece "la libertad condicional al haber transcurrido más de la mitad de su condena en prisión". Estos derechos se encuentran, además, garantizados en la propia ley chilena, en tratados internacionales y en el convenio 169 recientemente aprobado por el Estado de Chile. La falta de transparencia y argumentación sólida para negar un derecho jurídicamente establecido, nos permite suponer que se trata de una animadversión hacia nuestra Autoridad Tradicional Mapuche recluida. A través del presente comunicado, llamamos a todos los Organismos Nacionales e Internacionales y movimientos sociales de Derechos Humanos a apoyar a los presos políticos mapuche y exigir al Estado chileno el término de la utilización de leyes represivas y dictatoriales que solo buscan impedir la lucha por la reivindicación de nuestros derechos territoriales y culturales. Además, hacemos un llamado a estos mismos organismos a exigir la libertad de nuestra Lonko Juana Calfunao, pues no queremos que nuestra Lonko muera a manos de este estado genocida y criminal. Exigimos el respeto a nuestras Autoridades Tradicionales Mapuche. Comunidad Juan Paillalef 15 de Agosto del 2010. |
Mujeres indígenas construyen liderazgo en llanuras bolivianas
Franz Chávez entrevista a ZULEMA LEHM, especialista en temas indígenas
La región, de la que Trinidad es su capital, es hábitat de 16 pueblos de los 36 que reconoce la legislación boliviana que existen en el país, y cada uno preserva una particular forma de vida en comunidad, explicó a IPS en una entrevista la investigadora Zulema Lehm, una de las mayores especialistas en los indígenas de las llamadas tierras bajas. | ||||
¿Cómo era la sexualidad indígena en Chile?
Por Cecilia Yáñez / Nancy ArancibiaLa inexistencia de escritura y la censura española enterraron buena parte de la historia sexual de las culturas originarias en el país. Pero sociólogos, antropólogos y sexólogos han logrado desempolvar parte de estas crónicas, una reconstrucción que hoy permite explicar en buena parte por qué los chilenos actúan así bajo las sábanas. Kurretu es el nombre que usa un mapuche para llamar al acto sexual o coito y significa "toda aquella acción circular y recíproca que se hace con la kure o esposa". La sexualidad era para esta etnia una parte de su cosmovisión, un acto trascendente, el contacto con la divinidad. Libre, sin prejuicios e inherente a la naturaleza humana es la forma en que todos los pueblos indígenas del continente vivían su sexualidad antes de la llegada de los españoles y que se hizo extensiva en el territorio nacional. Una mirada en retrospectiva puede dar señales de la sexualidad de los chilenos hoy, por eso, varios expertos han estudiado por años cómo se conformaban las relaciones sexuales en los pueblos originarios del país. En el norte, los aymaras pensaban que todo lo que hay en la naturaleza es macho o hembra, equilibrio extensivo a su sexualidad. Cuando las mujeres dan a luz, independiente de la posición que adopte la parturienta, siempre lo hacen muy abrigadas y bebiendo infusiones calientes para no enfriarse. Tampoco exponen su intimidad, ya que cualquier frío las puede enfermar. Mapuches
De la etnia mapuche es de la que más se conoce. "Suponemos que algunas características de aymaras y de los incas también son semejante a la de los mapuches, que eran el grupo mayoritario en el extremos sur de América", explica Rodrigo Larraín, sociólogo de la Universidad Central. La sexóloga Elena Sepúlveda lleva años haciendo investigación y entrevistándose con hombres y mujeres mapuches de lugares como Fresia, Castro, Victoria, Isla Huapi y Temuco. De acuerdo a la experiencia que tiene con ellos, "antes de ser invadidos, los mapuches -al revisar la historia fotográfica- estaban en su mundo, desnudos felices y se tapaban el cuerpo con pieles. Eso era parte de su vida natural. Cuando los sacan y se los llevan en exposición a París, aparecen tapados, con pudor. En su entorno estaban absolutamente naturales. Así era su sexualidad, natural. Lo que queda hoy es la influencia de la cultura europea sobre ellos", dice. Este grupo iniciaba la exploración sexual cuando eran muy jóvenes, a los 12 ó 13 años, pero se casaban más tarde, cerca de los 20. Por lo mismo, la virginidad de la mujer no era un tema muy importante, según Larraín, ya que se suponía que cuando la comunidad o las familias autorizaban los matrimonios, ambos jóvenes ya habían tenido experiencias anteriores. "Los mapuches eran un pueblo polígamo, un varón podía tener varias esposas, pero habían varios que tenían sólo una. Siempre dependiendo de su capacidad económica", dice Larraín. En la tradición mapuche, las mujeres -como dadoras de vida- significan prosperidad para el cacique y la comunidad. De hecho, según Larraín, la mayoría de los pueblos prehispánicos tienen artículos femeninos y masculinos dentro de su lenguaje lo que prueba una inserción distinta de la mujer en las comunidades, una mujer fuerte y trabajadora era lo habitual. Abstinencia y homosexualidad
Entre los hombres podía ocurrir que ante ciertos eventos como un juego de chueca guardaran abstinencia sexual, lo mismo si se trataba de la ceremonia de castramiento de animales. La mujer dejaba de tenerlas cuando estaba embarazada y era llevada a una choza especial para sus cuidados. Cuando el niño nacía, había especial atención en el largo del corte del cordón umbilical, porque se suponía que ello influía en el tamaño de su miembro sexual. "Los mapuches relacionaban la sexualidad con lo místico, la mujer con la luna y el hombre con el sol. Al momento de ejercer la sexualidad, su cuerpo se invade de algo mágico, que tiene que ver con la entrega, con el dar", dice la doctora Elena Sepúlveda (ver recuadro). Respecto de la homosexualidad, Larraín dice que en el mundo mapuche "no hay registro de lesbianas. Sí se sabe de la presencia de homosexuales varones, pero éstos en general tenían un comportamiento masculino. No parece haber habido nunca travestismo. Eran aceptados en la comunidad como una persona con dos almas o dos presencias no materiales en su corporalidad", explica el especialista. Respecto del aborto, según Sepúlveda, no sólo los mapuches sino que la gran mayoría de los aborígenes tomaban brebajes para interrumpir un embarazo o "apurar la regla". Generalmente eran hervidos de hierbas que las mujeres bebían hasta que llegaba la menstruación o expulsarán lo que tenían. Pueblos del extremo sur
El historiador Christian Báez es uno de los investigadores que más ha estudiado a los "canoeros del sur", denominación que incluye a los chonos (desaparecidos hacia el siglo XVIII, del sector de Chiloé), kawésqar (fiordos patagónicos hasta el Estrecho de Magallanes) y los yaganes o yamanas (zona del estrecho hasta Cabo de Hornos). Según Báez, de los que menos se sabe es de los kawésqar y yaganes. De hecho, el principal texto escrito sobre ellos por el sacerdote y antropólogo alemán Martín Gusinde todo lo referido al acto sexual de estos indígenas fueron censuradas al estar escritos en latín, pese a que el texto original -que incluye nueve tomos- está escrito en castellano. Por la antropóloga francesa Anne Chapman, una estudiosa de los yaganes, se sabe que las relaciones de parejas entre parientes no estaba permitido, incluido el incesto, especialmente entre padres e hijos, pero el adulterio sí era aceptado dependiendo de las circunstancias, aunque en ocasiones se podía vengar con golpes e insultos. También era común que un hombre tuviera dos mujeres, incluso a veces la propia mujer buscaba una esposa más joven a su marido para que la ayudara en sus labores. En otras ocasiones, la mujer mayor podía casarse con un hombre joven. El casamiento entre cuñados también era habitual cuando había viudez. "Los yaganes y kawesqar tenían ritos de iniciación. Del primero conocemos el chejaus, donde participaban adolescentes mujeres y hombres. También estaba el kina, una ceremonia de iniciación masculina. En ambas, se formaba a los niños y niñas en su futura vida adulta, donde el tema sexual sin duda se tomaba en cuenta", dice Báez. Sexo en Mesoamérica
En los pueblos prehispánicos de Mesoamérica se permitía la poliginia, la sodomía y hasta la pedofilia, pero se castigaba con la mutilación o la muerte el adulterio. En la cultura huasteca y maya, por ejemplo, eran habituales las figuras con falos gigantes y otras representaciones de la homosexualidad. Los mexicas, en cambio, eran más recatados y distinguía al homosexual activo del pasivo. Mientras que el activo seguía representando su rol genérico masculino, el pasivo, al ser penetrado en el acto sexual, violaba su rol de hombre y se feminizaba, según ellos. Por este motivo, al pasivo le sacaban las entrañas y le prendían fuego, en tanto que al activo lo enterraban con ceniza. Esta misma población castigaba el adulterio con la pena de muerte u otra acción cobrada por el marido engañado. También castigaban la prostitución, aunque sin penas judiciales. Los totonacos permitían la sodomía y la pederastia.
Fuente: Lanacion.cl |




